Manuel Roffo Boca Juniors

Si hay algo que se repitió de manera constante en la gestión de Daniel Angelici fue el desprecio para las inferiores. El ex Presidente utilizó a los juveniles como moneda de cambio muy barata por jugadores que no terminaron rindiendo, y a los de mayor futuro, los vendió ante la primera oferta sin dejar que el club pudiera disfrutarlos. Si bien con la actual dirigiencia hasta el momento se le han dado varias oportunidades a chicos del club como Zeballos, Medina o Varela, la decisión de dejar ir a Marcos Roffo como jugador libre recuerda a los errores del pasado reciente.

Manuel Roffo es un arquero categoría 2000 que tiene grandes cualidades técnicas que no suelen abundar. Es un futbolista de enorme juego de pies y pegada en el saque, tanto de pelota parada como en movimiento. También es un futbolista que intenta dominar el área, tanto en el centro como en el achique veloz al delantero. Tiene un estilo moderno y que va de la mano de cualquier equipo grande, pero también son características que ante la juventud pueden transformarse en errores no forzados que cuesten goles. Sin dudas que era la gran promesa de la institución en este puesto, rótulo que durante mucho tiempo ningún otro portero había ganado.

En todo su proceso formativo lo de Manuel Roffo fue más que brillante. Salió campeón con su categoría y con hasta dos mayores que él. Fue representante del club en la Selección Argentina en sudamericanos y mundiales juveniles con la Sub-15, 17 y 20 (dos veces). También ha sido sparring en múltiples ocasiones de la mayor del combinado nacional. En reserva logró ser titular indiscutido desde muy joven, coronándose con títulos en torneos internacionales con esa división del club. Entonces, frente a un futbolistas de tal curriculum y grandes condiciones, ¿cómo puede ser que haya quedo libre?

Este error viene acumulándose en el tiempo. Por un lado estuvo Guillermo Barros Scheloto, que castigó con dureza al juvenil por aquel incidente de los colombianos en el que él no tuvo que ver de manera directa, pero por el cual terminó siendo apartado. Con Alfaro llegó al banco de suplentes y estuvo a punto de ser titular, pero el entrenador tuvo miedo de poner al juvenil y se la jugó por Marcos Díaz, marcando una tónica que se repetiría hasta la actualidad: preferir la experiencia por sobre el talento patrimonial. Acá habría que sumar a Burdisso, que dejó su cargo con Roffo teniendo solo un año y medio de contrato más, sin nunca darlo a préstamo y dándole un salario no muy elevado.

Si bien todos esos actores han sido parte de este tema, el Consejo de Fútbol no le escapa y es un gran protagonista. Las últimas veces que Roffo fue concentrado con el primer equipo fue durante la vuelta tras la pandemia, cuando Boca tenía muchos contagiados y el pibe cubrió un hueco. A partir de ahí siempre estuvo por detrás de Andrada, Rossi y García. Ni siquiera se le dio muchas oportunidades en reserva desde el regreso de esta categoría, ya que Battaglia eligió a Lastra por lo que parece ser una decisión de arriba y no por talento.

Recién hace un mes Boca le ofreció renovarle el contrato, lo hizo porque Arsenal y Tigre estuvieron interesados en llevárselo. Boca dejó de lado a uno de sus grandes proyectos y lo tapó con la llegada de Javier García. Sí, es cierto que este último vino porque públicamente los representantes de Esteban Andrada y Agustín Rossi aseguraban que tenían ofertas concretas para que ellos abandonaran el club en búsqueda del dinero de Europa. Pero eso no pasó y el Xeneize, en vez de renovarle el contrato y prestar al juvenil, no actuó, durmió y hoy Roffo abandona el club como jugador libre para irse al Matador de Victoria.

Luego de más de una década de inversión del club en su formación, con él respondiendo en cada paso formativo de manera brillante, teniendo características poco comunes y diferenciales para su puesto, Boca no ha cuidado su patrimonio y el juvenil se fue libre a Tigre. Lo hizo como decenas de jugadores bajo la gestión anterior, repitiendo un error que  hoy también debe ser marcado.

Uno pude entender que al Consejo de Fútbol no le guste Roffo, si así fuera. También se entendería que bajo su concepto Boca tiene que tener tres arquero de experiencia y no un juvenil. Todo eso es aceptable y respetable, lo que no puede ocurrir es que Roffo, con todo el cartel y buena imagen que tiene de los formadores del país, se haya ido gratis. Ese es un error grave, ya que ese contexto se tuvo que haber aprovechado para que al menos quede una cifra lógica en las arcas.

Otro tema que escapa directamente a Roffo es el mensaje de las inferiores. Todos los futbolistas que forman parte y que han sido jugadores de la institución en las juveniles conocen quién es el arquero. Han crecido a su par y saben que cumplió en cada paso previo. Saben que no es cualquiera si no un futbolista que al menos se había ganado una chance de demostrar en primera si realmente tenía el nivel para defender a Boca. Hay que ser cauto con esos mensajes indirectos y las consecuencias sobre la motivación de los chicos en seguir peleando por llegar a lo más alto de un club que, muchas veces, no te da una oportunidad aún mereciéndola.

Quizás mañana Roffo sea el nuevo Córdoba, también pude que se transforme en solo un correcto futbolista, o que incluso su carrera termine rápido por falta de nivel. Nadie tiene la certeza jamás sobre cuál será el futuro de un jugador, aún teniendo el potencial más alto, es por eso que hay que ir viendo su comportamiento paso a paso ante cada instancia. Acá el juvenil lo había superado y aún así se va libre, por lo que esto será algo a trabajar y evitar.

Por DX

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